Son las once de la noche y tu hijo de catorce años sigue despierto, dando vueltas en la cama después de llevar toda la tarde “enchufado”. Si convive con un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), esta escena puede repetirse casi cada noche: el cerebro adolescente con TDAH tarda más en desconectar, y los padres acaban buscando en la farmacia o en internet si la melatonina es la solución. La melatonina en adolescentes con TDAH no es un remedio milagroso ni una alternativa libre de reglas: en España existe un medicamento con una indicación autorizada de forma expresa, según la ficha técnica publicada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), para el insomnio asociado al TDAH entre los 6 y los 17 años, cuando las medidas de higiene del sueño no han sido suficientes. Entender qué dice exactamente esa ficha técnica, qué dosis se manejan, qué diferencia hay con los complementos de venta libre y qué está cambiando a nivel europeo es clave antes de dar cualquier paso. En este artículo repasamos la evidencia disponible y las recomendaciones oficiales, con la adolescencia como eje, el terreno que mejor conoce la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA).
El insomnio en la adolescencia con TDAH: un problema frecuente y poco valorado
El insomnio no es un efecto secundario anecdótico del TDAH: es una de sus comorbilidades más habituales. Entre el 25 % y el 55 % de los niños con TDAH presentan algún trastorno del sueño asociado, una proporción que puede llegar hasta el 75 % en la adolescencia. Las dificultades más frecuentes son la resistencia a acostarse, el retraso en conciliar el sueño, los despertares nocturnos y la somnolencia diurna.
La relación entre el TDAH y el sueño funciona en ambas direcciones. Dormir mal empeora la atención, la regulación emocional y las funciones ejecutivas; y la propia hiperactividad e impulsividad, sobre todo por la noche, dificulta conciliar el sueño. Además, muchos adolescentes con TDAH presentan un retraso fisiológico en la secreción de melatonina y alteraciones del ritmo circadiano que se asemejan al síndrome de retraso de fase, muy característico de esta etapa de la vida. Por eso, una evaluación sistemática del sueño debería formar parte habitual del seguimiento de cualquier adolescente con TDAH, y no quedar relegada a un comentario de pasada en la consulta.
Antes de pensar en melatonina: la higiene del sueño sigue siendo el primer paso
Ningún protocolo clínico serio recomienda empezar por un fármaco. Las medidas no farmacológicas son, siempre, la primera línea de intervención: horarios regulares para acostarse y levantarse (también los fines de semana), limitar las pantallas por la noche, favorecer la luz natural durante el día, hacer ejercicio físico a primera hora y crear un ambiente tranquilo antes de dormir. Para profundizar en por qué estos hábitos importan tanto en esta etapa, puede resultar útil revisar cómo cambia el sueño en la adolescencia.
Solo cuando estas medidas, mantenidas de forma constante, no consiguen mejorar el descanso, los protocolos clínicos contemplan dar el siguiente paso: valorar un tratamiento farmacológico de segunda línea. Y ahí es donde entra la melatonina.
Qué aprueba realmente la ficha técnica en España: Slenyto
Aquí está el punto que más confusión genera entre las familias: no toda la melatonina es igual ante la ley. En España, el medicamento con indicación autorizada para el insomnio en el TDAH es Slenyto, una melatonina de liberación prolongada. Según su ficha técnica registrada en la AEMPS, está indicado para el insomnio en niños y adolescentes de 6 a 17 años con TDAH, cuando las medidas de higiene del sueño han resultado insuficientes.
Esto es distinto de los comprimidos o gotas de melatonina que se compran sin receta en farmacias, parafarmacias o herbolarios como complemento alimenticio, generalmente en dosis bajas (hasta 1,9 mg). Esos productos no tienen el mismo respaldo regulatorio ni la misma garantía de composición: la propia AEMPS ha llegado a retirar del mercado complementos de melatonina por irregularidades, y estudios recientes han detectado que algunas marcas contienen dosis distintas a las declaradas en el etiquetado o sustancias no declaradas, como la serotonina. La diferencia no es solo de matiz: es la diferencia entre un medicamento evaluado, con una indicación concreta y seguimiento médico, y un producto cuya composición real no siempre está garantizada.
La novedad desde Francia: qué cambia (y qué no) para España
El consenso internacional sobre la melatonina como tratamiento de segunda línea se refuerza con noticias regulatorias recientes. En noviembre de 2025, la Comisión de Transparencia de la Alta Autoridad Sanitaria de Francia (HAS) emitió un dictamen favorable al reembolso de Adaflex, una melatonina de liberación inmediata, en niños y adolescentes de 6 a 17 años con TDAH, cuando la higiene del sueño no ha sido suficiente. El análisis se apoyó principalmente en un ensayo de 2007 con niños de 6 a 12 años, que mostró una reducción media de 27 minutos en el tiempo para conciliar el sueño y un aumento de unos 20 minutos en el tiempo total de sueño, frente a placebo.
Es importante matizar: esta aprobación corresponde al sistema sanitario francés y a un medicamento (Adaflex) que, a día de hoy, no está comercializado en España. Lo relevante para las familias y profesionales españoles no es ese fármaco concreto, sino lo que confirma: que la comunidad científica y las agencias sanitarias europeas siguen situando la melatonina como un tratamiento de segunda línea, con un beneficio clínico moderado y nunca como sustituto de las medidas conductuales ni del tratamiento específico del TDAH.
Dosis y pauta de uso en adolescentes
En España, la pauta posológica de Slenyto para el insomnio asociado al TDAH, según su ficha técnica, se inicia con una dosis de 1 a 2 mg al día, que puede ajustarse progresivamente hasta un máximo de 5 mg, y hasta 10 mg si fuera clínicamente necesario. Se recomienda utilizar siempre la dosis eficaz más baja durante el menor tiempo posible. El comprimido se administra una vez al día, entre 30 y 60 minutos antes de la hora deseada para acostarse, y debe tragarse entero, sin partir ni masticar.
El seguimiento es parte del tratamiento: se recomienda reevaluar la respuesta a los tres meses y, como mínimo, cada seis meses, y en el caso del TDAH, intentar una retirada del tratamiento al menos una vez al año para comprobar si sigue siendo necesario. Ajustar la dosis, decidir cuándo empezar y cuándo retirar la melatonina corresponde siempre al pediatra, al neuropediatra o al psiquiatra infantojuvenil que conoce el caso: la automedicación, incluso con un producto que se percibe como “natural”, no es el camino.
Melatonina y metilfenidato: qué hay que vigilar si ya toma medicación para el TDAH
Buena parte de los adolescentes con TDAH que tienen problemas de sueño ya están en tratamiento con fármacos estimulantes, como el metilfenidato. Esto añade una capa extra de atención clínica, porque el propio estimulante puede prolongar su efecto hasta la noche y dificultar conciliar el sueño. Antes de añadir melatonina, el especialista suele revisar primero si el insomnio tiene relación con la pauta del estimulante: el horario de la última toma, la dosis o la formulación (liberación inmediata o prolongada) pueden ajustarse como primer paso.
Solo si, tras ese ajuste y el refuerzo de la higiene del sueño, el insomnio persiste, se valora incorporar la melatonina como tratamiento complementario. La ficha técnica de Slenyto recoge, además, algunas combinaciones que deben evitarse o vigilarse especialmente, como la fluvoxamina, el alcohol, las benzodiacepinas o hipnóticos no benzodiacepínicos, la tioridazina y la imipramina, así como fármacos que interactúan con la enzima CYP1A2. Por eso cualquier cambio en el tratamiento debe comunicarse siempre al mismo equipo médico que sigue al adolescente.
El riesgo de la melatonina “de parafarmacia” sin supervisión médica
Fuera de la consulta, la melatonina se ha convertido en uno de los suplementos más comprados para dormir, también entre adolescentes sin diagnóstico de TDAH. Es barata, se anuncia como natural y no exige receta por debajo de ciertas dosis, lo que genera una falsa sensación de inocuidad. Pero no lo es: es una hormona biológicamente activa, con efectos sobre el eje hormonal, y su uso prolongado en población pediátrica todavía no cuenta con datos de seguridad a largo plazo suficientes.
A esto se suma un problema de calidad: distintos análisis han encontrado que algunos complementos de melatonina contienen una dosis real distinta a la indicada en el envase, y en algunos casos sustancias no declaradas. Las presentaciones en forma de gominola, además, facilitan la sobreingesta accidental, ya que resultan menos reconocibles como “medicación” para el propio adolescente o sus hermanos pequeños. Por todo ello, la recomendación de SEMA es clara: ante un problema de sueño mantenido en un adolescente con TDAH, el primer paso es la consulta médica, no la farmacia o el herbolario.
La experiencia de las familias en consulta
En la consulta de los especialistas en medicina de la adolescencia, el relato se repite con variaciones: “Probamos primero con los horarios y quitar el móvil por la noche, y ayudó, pero no fue suficiente. Cuando el pediatra nos explicó bien qué melatonina estaba indicada, en qué dosis y por cuánto tiempo, nos quedamos mucho más tranquilos que comprando algo por nuestra cuenta en la farmacia”, resume una madre tras acompañar este proceso con su hijo adolescente. Es una reflexión habitual entre las familias que pasan por un seguimiento especializado: la tranquilidad no viene de “probar” un producto, sino de hacerlo dentro de un plan supervisado, con objetivos claros y revisiones periódicas.
Preguntas frecuentes sobre la melatonina en adolescentes con TDAH
¿Es lo mismo la melatonina que se compra sin receta que la que receta el médico para el TDAH?
No exactamente. Los complementos de venta libre suelen ser dosis bajas (hasta 1,9 mg) sin la misma garantía regulatoria. El medicamento autorizado en España para el insomnio asociado al TDAH es de liberación prolongada, con una dosis, una indicación y un seguimiento médico definidos en su ficha técnica.
¿A partir de qué edad está aprobada la melatonina para el TDAH en España?
La indicación autorizada cubre a niños y adolescentes de 6 a 17 años, siempre que las medidas de higiene del sueño hayan resultado insuficientes. Por debajo de los 6 años, la seguridad y la eficacia no están confirmadas para esta indicación.
¿Cuánto tiempo se puede tomar melatonina de forma continuada en la adolescencia?
No se plantea como un tratamiento indefinido. Se recomienda usar la dosis eficaz más baja durante el menor tiempo posible, reevaluar la respuesta a los tres meses y, como mínimo, cada seis meses, e intentar retirarla al menos una vez al año para comprobar si sigue siendo necesaria.
¿La melatonina mejora los síntomas del TDAH durante el día?
No. Su indicación es exclusivamente para el insomnio asociado. No actúa sobre la inatención, la hiperactividad o la impulsividad: esos síntomas se abordan con el tratamiento específico del TDAH, farmacológico o no, que paute el especialista.
¿Qué pasa si mi hijo adolescente toma melatonina y metilfenidato a la vez?
Es una combinación frecuente y, en principio, manejable bajo supervisión médica, pero conviene que el mismo equipo que sigue el TDAH valore primero si el insomnio está relacionado con el horario o la dosis del estimulante, y revise posibles interacciones antes de añadir melatonina.
¿La melatonina crea dependencia en los adolescentes?
No hay evidencia de que genere dependencia física ni síndrome de abstinencia al retirarla. Sí se ha descrito el riesgo de que el adolescente asocie psicológicamente “tomar algo” con poder dormir, lo que puede dificultar la retirada si no se trabaja también la parte conductual.
¿Qué hacer si la melatonina no funciona para el insomnio de mi hijo adolescente?
Hay que volver a la consulta. Puede que la causa del insomnio no sea la que se pensaba en un inicio (por ejemplo, un síndrome de retraso de fase, apnea del sueño o piernas inquietas), que la dosis o el horario de toma no sean los adecuados, o que haga falta reforzar primero las medidas conductuales.
Importancia de la supervisión especializada
La melatonina puede ser una herramienta útil dentro de un plan de tratamiento del insomnio en la adolescencia con TDAH, pero solo cuando se usa donde la evidencia y la regulación dicen que debe usarse: después de las medidas de higiene del sueño, con la dosis y el seguimiento que marca la ficha técnica, y bajo supervisión de un profesional que conozca el caso completo del adolescente, incluida su medicación para el TDAH.
Si eres profesional y quieres profundizar en el abordaje farmacológico del TDAH en la adolescencia, puedes consultar también nuestro análisis sobre la aprobación de Simtriyo para el TDAH y el resto de contenidos especializados que publicamos en la revista Adolescere. Si eres familia y tu hijo o hija adolescente tiene problemas para dormir, el primer paso siempre es hablarlo con su pediatra o especialista de referencia, no empezar por tu cuenta con un suplemento. Y si buscas información específica para niños más pequeños con TDAH, puedes consultar también nuestro artículo sobre el uso de la melatonina en niños.








