La salud de los adolescentes argentinos enfrenta una situación crítica. El Hospital Garrahan, el mayor centro pediátrico del país y referente para toda Latinoamérica, sufre las consecuencias de los recortes presupuestarios aplicados por el actual gobierno.
Entre los efectos inmediatos, destaca la reducción en la entrega de anticonceptivos y el desmantelamiento de programas esenciales de salud sexual y reproductiva. Esta situación pone en riesgo logros históricos en la prevención del embarazo adolescente y el acceso equitativo a derechos básicos en salud.
La crisis ha generado la renuncia de profesionales altamente capacitados, un aumento en los tiempos de espera para atención y una merma en la calidad de los servicios. El personal sanitario ha convocado paros y protestas, exigiendo mejores condiciones laborales y recursos adecuados para garantizar la atención integral. Para quienes trabajan con adolescentes, es fundamental estar atentos a estas dinámicas, ya que repercuten directamente en el acceso a servicios esenciales. Además, se hace urgente impulsar acciones de defensa del sistema público y estrategias comunitarias de salud que compensen la falta de recursos institucionales.






