La obesidad infanto-juvenil es una de las epidemias silenciosas más preocupantes del siglo XXI. En su artículo, A.I. Jiménez y M. Cuesta Rodríguez nos ofrecen una completa guía de actuación para el abordaje integral de esta patología, que afecta no solo al cuerpo, sino también a la mente de los adolescentes. Con cifras alarmantes, especialmente en países del sur de Europa como España, la obesidad ya no es solo un problema clínico, sino también social y educativo. La guía resalta la importancia del diagnóstico temprano, mediante el uso del IMC y otros parámetros más detallados como el pliegue tricipital, y propone un abordaje escalonado e intensivo, que involucre a pediatras, familias y especialistas.
Una de las aportaciones clave del texto es la relevancia de la entrevista motivacional como puerta de entrada a un cambio real y duradero en el estilo de vida del adolescente. A esto se suman programas de intervención intensiva, que combinan educación nutricional, actividad física estructurada y estrategias de regulación emocional. Además, el artículo no elude los temas complejos: la necesidad de tratamientos farmacológicos o incluso quirúrgicos en casos seleccionados, la aparición de comorbilidades metabólicas, ortopédicas o psicológicas, y el papel de las nuevas tecnologías como aliadas o enemigas en este proceso.
En definitiva, esta guía es una herramienta de enorme valor para profesionales de la salud, que subraya que tratar la obesidad no es solo hacer perder peso, sino ayudar a construir un proyecto vital más sano, equilibrado y esperanzador para nuestros adolescentes.







