La irrupción de la inteligencia artificial (IA) abre un nuevo capítulo en la relación entre tecnología y desarrollo adolescente. M.A. Salmerón Ruiz analiza sus potenciales beneficios —como herramienta educativa o de apoyo clínico—, pero sobre todo alerta de los riesgos emergentes: pérdida de privacidad, manipulación algorítmica, desinformación, sesgos de género y exposición a contenidos inapropiados generados automáticamente. La autora reivindica una alfabetización en IA adaptada a la edad, centrada en el pensamiento crítico y la ética digital, así como una regulación que proteja a los menores frente a sistemas opacos o adictivos.
Este artículo invita a reflexionar sobre cómo educar a los adolescentes en un mundo donde las fronteras entre lo humano y lo artificial son cada vez más difusas, y subraya la responsabilidad colectiva de diseñar un entorno tecnológico que priorice la salud, la autonomía y la dignidad de las personas jóvenes.







