Esta sección reúne tres visiones complementarias sobre las consecuencias de la digitalización en la salud integral del adolescente.
V. Sebastián Barberán analiza el impacto físico, desde la fatiga visual y la obesidad hasta las alteraciones del sueño y la postura, vinculadas al tiempo excesivo frente a pantallas.
Por su parte, A. e I. Huertas Patón exploran la vertiente mental y emocional, señalando los efectos de la hiperconectividad en la atención, la autoestima y la regulación afectiva. Subrayan la doble cara de los entornos digitales: fuente de riesgo pero también de oportunidad terapéutica si se emplean con criterios clínicos y educativos.
Finalmente, M.C. García de Ribera centra su revisión en la prevención desde la consulta pediátrica, con estrategias concretas para detectar señales de alarma, acompañar a las familias y fomentar un uso equilibrado de la tecnología.
En conjunto, esta trilogía de artículos ofrece una visión integral del desafío digital y el papel esencial del pediatra como orientador de salud digital en la adolescencia.







