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Un estudio longitudinal con cohortes de Noruega y Suecia ha demostrado que adolescentes con obesidad tienen mayor probabilidad de convertirse en adultos jóvenes con elevado uso de servicios médicos especializados.
Las mujeres con obesidad en la adolescencia son las que más demandan consultas hospitalarias en torno a los 25–30 años, especialmente en relación con endocrinología, ginecología y medicina interna. El hallazgo refuerza que la obesidad no solo es un problema inmediato, sino que proyecta una curva de enfermedad crónica futura.
Para los sistemas de salud, invertir en prevención y tratamiento precoz en la adolescencia supone reducir costes y mejorar pronósticos en las adultez.
Más info: https://bmcmedicine.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12916-025-03866-w







