La primavera de 2025 llega cargada de retos para adolescentes con alergias respiratorias. Las intensas lluvias recientes han elevado la concentración de polen a niveles inusuales, lo que anticipa una temporada difícil para quienes sufren de rinitis alérgica y asma.
El personal sanitario debe estar especialmente atento a estos cambios ambientales, reforzando las estrategias de prevención y tratamiento temprano. Es fundamental asesorar a los adolescentes sobre medidas como la higiene nasal diaria, el uso de gafas de sol o mascarillas al aire libre y evitar la ventilación cruzada en casa.
Los especialistas insisten en que una primavera tan agresiva en términos de polinización podría incrementar las consultas médicas y la necesidad de ajustes en los tratamientos farmacológicos. Una actuación precoz y educativa es clave para minimizar complicaciones en esta población vulnerable. Como personal sanitario debemos instruir a los adolescentes en el correcto uso de antihistamínicos y mantener actualizadas las pautas de acción ante exacerbaciones.







